domingo, 17 de agosto de 2008

Conflicto Armado

1960-1996, 36 años de Conflicto Armado

Poco tiempo después hubo elecciones democráticas y resultó Presidente electo Julio César Méndez Montenegro en 1966, aunque en un principio parecía haberse conseguido una democracia transparente, el ejército, que tuteló el gobierno, lanzó una fuerte campaña contra la insurgencia que rompió en gran parte el movimiento guerrillero en el campo y comenzó el conflicto civil que habría causar centenares de miles de victimas y se convertiría en un auténtico genocidio.

El General Carlos Manuel Arana Osorio (1970-1974) fue el primero de una larga serie de presidentes militares.

En 1972 un nuevo grupo guerrillero se infiltró en el país desde México. En 1974, el General Kjell Lauguerud García derrotó al General Efraín Ríos Montt, el candidato del Partido Cristiano Democrático, que afirmó que se le había robado la victoria. En 1978, tras otras elecciones fraudulentas, el General Romeo Lucas Garcia asumió el poder. En 1970 dos nuevos grupos guerrilleros, el EGP y la ORPA intensificaron la insurgencia contra los gobiernos militares. En 1979, Jimmy Carter, prohibió cualquier ayuda militar al ejército guatemalteco, a causa de los sistematicos abusos de este contra la población y su absoluta ignorancia de la ley y los derechos humanos.

Uno de los incidentes durante este período fue la toma de la Embajada de España. El 31 de enero de 1980, un grupo de indígenas y campesinos de varias aldeas del departamento noroccidental de El Quiché, apoyados por estudiantes, ocupó la embajada de España en la capital para denunciar la represión en sus comunidades, el gobierno afirmo que los asaltantes se autoinmolaron, pero los diplomáticos españoles explicaron que la policía había ejecutado a los participantes e incendiado el lugar para ocultar sus crímenes. Entre las víctimas mortales figuraron el cónsul español Jaime Ruiz del Árbol, el ex vicepresidente de Guatemala Eduardo Cáceres, el ex canciller guatemalteco Adolfo Molina y el padre de Rigoberta Menchú. Como consecuencia, España rompió relaciones diplomáticas con Guatemala.

La guerra provocó el desplazamiento de 450,000 campesinos, que se vieron obligados a refugiarse en México.

En las elecciones de 1974 se comenzaría a ver claramente la tendencia guatemalteca de elecciones fraudulentas. Tras una elecciones con dos participantes favoritos Efraín Ríos Montt y Kjell E. Laugerud García se dio la victoria al segundo. Más tarde en las elecciones de 1978 en las cuales quedó electo el general Romero Lucas García, nuevamente el fraude fue el que rigió las elecciones incrementando el descontento de la población. Siguiendo el curso de la historia, este problema institucional se mantenía y cuando llegaron las elecciones de 1982 surgió de nuevo. El 9 de marzo de ese año el ejército era el encargado de velar por el buen desarrollo de las elecciones, varios de los "jovenes oficiales" eran los encargados de vigilar la transparencia de dichas elecciones directamente en las urnas, dándose cuenta del fraude, el 23 de marzo de 1982 dieron un golpe de Estado para evitar la toma de posesión del recién electo presidente militar Ángel Aníbal Guevara.

Ríos Montt tenía fuerte apoyo de la administración estadounidense de Ronald Reagan. Formó una junta militar de tres miembros que anuló la constitución 1965, disolvió el Congreso, suspendió los partidos políticos y anuló la ley electoral. Después de unos meses, Ríos Montt despidió a sus colegas de junta y asumió de facto el título de “Presidente de la República” gobernando en solitario.

Las fuerzas guerrilleras y sus aliados izquierdistas denunciaron a Ríos Montt. El Presidente procuró derrotar a los guerrilleros con acciones militares y reformas económicas. En mayo de 1982, la Conferencia de Obispos Católicos acusó a Ríos Montt de la responsabilidad de cultivar la militarización del país y continuar las masacres de civiles por medios militares.

El ejército de Ríos Montt y las Patrullas de Autodefensa Civil (PAC), recobraron esencialmente todo el territorio guerrillero; la actividad guerrillera disminuyó y fue en gran parte limitada a operaciones de golpear y huir. Ríos Montt ganó esta victoria parcial a un enorme costo de muertes civiles.

La breve presidencia de Ríos Montt fue probablemente el período más violento del conflicto de 36 años, que resultó en aproximadamente 200.000 muertes de civiles, en su mayoría indígenas desarmados. Aunque los guerrilleros izquierdistas y las brigadas de muerte derechistas también se dedicaron a realizar masacres, desapariciones forzadas, y torturas de no combatientes, la mayoría de las violaciones de derechos humanos fueron realizadas por los militares guatemaltecos y las PAC que ellos controlaban. Se estima que más del 80% de estos horrores los causó el ejército.

El 8 de agosto de 1983, Ríos Montt fue depuesto por su propio Ministro de Defensa, General Óscar Mejía Víctores, quién lo sucedió como presidente (Jefe de Gobierno) de facto de Guatemala (Ríos Montt sobreviviría para fundar un partido político). El General Mejía permitió un regreso controlado de la democracia en Guatemala, comenzando con una elección el 1 de julio de 1984 para una Asamblea Constituyente para redactar una constitución democrática. El 30 de mayo de 1985, después de 9 meses del debate, la Asamblea Constituyente terminó de redactar una nueva constitución, que entró en vigor inmediatamente. Vinicio Cerezo, un político civil y el candidato a presidente por la Democracia Cristiana, ganó la primera elección sostenida bajo la nueva constitución con casi el 70% del voto, y tomó posesión del cargo el 14 de enero de 1986.

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